Cómo se entrena acá
Los turnos son grupos reducidos, no clases masivas. Eso permite corregir la técnica de cada persona durante la sesión, que es la diferencia entre progresar y arrastrar una molestia durante meses.
Primero la técnica, después la carga
Antes de subir el peso, el movimiento tiene que estar. Una sentadilla que se hace bien con poco peso se puede cargar durante años; una que se hace mal con mucho peso tiene fecha de vencimiento. Por eso cada ejercicio del plan viene con sus pasos, con qué mirar si recién empezás y qué cambiar cuando ya lo dominás.
La progresión se mide, no se estima
Cada serie que hacés queda registrada: el peso, las repeticiones y cuánto te quedó en el tanque. Con eso, la semana siguiente se decide con datos y no con memoria. Las marcas personales se guardan solas y quedan a la vista, que es la forma más simple de ver que el trabajo está rindiendo.
Un plan que se escribe para vos
El plan se arma por semanas, con los bloques de cada día y la progresión pensada de antemano. Si una semana viene complicada, se ajusta: la idea es que el plan se adapte a tu vida, no al revés.